Antinoo
Reconstrucción del vino romano enmarcado en los llamados vinos ficticia, ampliamente documentados en la gastronomÃa romana; conservado con miel, especiado y macerado con pétalos de violeta, recibe su nombre en honor al amante del emperador Adriano; es uno de los vinos degustados en las comisatio, la conocida velada final de los banquetes.
Según las investigaciones de ArqueogastronomÃa, el color púrpura era por ley el color imperial. Simbolizaba el poder, la violencia, el gobierno, la sobriedad, la devoción y la fe. Este vino macerado con pétalos de violetas recibe su nombre del amante favorito del emperador Adriano, de origen hispánico.
Antinoo se enmarca dentro de los denominados vinos ficticia, ampliamente documentados en los textos agronómicos y gastronómicos romanos. Es uno de los vinos más complejos de elaborar, fruto de un complejo sistema de fermentación con especias y su posterior maceración con pétalos naturales de violetas, que le otorga equilibrio, astringencia, complejidad aromática y un gran sabor.
Notas de la cata de ArqueogastronomÃa
Vino tinto de color violáceo de capa alta; en la nariz, desprende un inteso aroma a fruta negra, mora e higos maduros. En la boca, es intenso, astringente, carnoso, con un gusto de mora y violetas intenso y duradero, junto con notas dulces de la miel y especias al final.
Maridaje
Por su intenso aroma floral y su impactante sabor a violetas, es adecuado para maridar con alimentos y platos de sabor suave, aunque pueden estar especiados, ya que marida muy bien, tanto por complementación como por contraste, con platos de carne a la parrilla, guisos de sabor intenso y aromático, salchichas de sabor intenso tipo Nüremberg, steak tartar, hamburguesas, carnes salpimentadas, como la mechada, quesos de cabra y ensaladas con curados, aves, pescados y carnes rojas aderezados con salsas suaves, ligeramente picantes y aromáticas.
Agotado




